
Esto no es para asustarte. Es para que sepas exactamente qué está pasando antes de seguir leyendo un artículo más sobre redes sociales. La Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC) publicó en septiembre de 2024 un informe llamado “A Look Behind the Screens” que documentó, con datos reales de la industria, todo lo que las apps y plataformas que usa tu hijo saben de él. La lista te va a incomodar. A mí también me incomodó leerla completa la primera vez.
Saben más de lo que crees
Según ese informe —y según el caso de la FTC y el Departamento de Justicia contra Amazon por Alexa, de junio de 2023—, esto es parte de lo que se recolecta sobre un menor sin que lo note:
- Sus patrones emocionales: cuándo está triste, aburrido o ansioso.
- Su historial de ubicación: la escuela, la casa, la casa de sus amigos.
- A qué hora del día es más fácil que se quede enganchado a la pantalla.
- Quién lo influye dentro de su red de amigos en línea.
- Su rostro, capturado por filtros y funciones de realidad aumentada.
- Su voz, grabada por bocinas inteligentes y asistentes de voz.
A dónde va a parar: tu hijo ya es cliente
Ese mismo informe de la FTC identifica quién compra o usa esta información, y es más directo de lo que parece: marcas de comida y bebida, justo cuando el sistema detecta que tiene hambre; empresas de videojuegos, en el momento en que es más fácil que compre algo por impulso; apps que lo empujan a descargar una más; marcas de moda rápida, apuntando directamente a la inseguridad con su cuerpo; y suplementos o productos de “bienestar”, apuntando a la ansiedad por la salud. Tu hijo no es solo un usuario de estas plataformas. Ya es, en el sentido más literal, un cliente cuyo comportamiento se vende.
La ironía: hasta la app que pide la escuela lo hace
Aquí está la parte que más me sorprendió investigar. La escuela le pide instalar una app “para que aprenda mejor”. Nadie te dice qué hace esa app con los datos de tu hijo, y la respuesta suele ser la misma que la de cualquier red social.
Un estudio de la Universidad Brigham Young (BYU), en conjunto con la Junta Estatal de Educación de Utah e Internet Safety Labs, analizó en 2026 el tráfico real de red —no solo lo que decía el papeleo— de 100 apps usadas en escuelas. El 85% tenía un acuerdo de privacidad vigente firmado. Aun así, el 52% recolectó datos que ese mismo acuerdo no permitía, y 6 de cada 10 mandó información a terceros de todas formas. Ese hallazgo empujó una ley nueva en Utah este año.
Un segundo estudio, de Internet Safety Labs, analizó cientos de apps educativas reales en uso en distritos escolares: 96% comparte datos del alumno con terceros, y 7 de cada 10 los manda específicamente al ecosistema de publicidad de Google.
Esto no se queda en Estados Unidos. Human Rights Watch documentó que la app de tareas de la Secretaría de Educación Pública de México, @prende 2.0, compartió datos de menores con 196 empresas de publicidad. En España, cuatro plataformas educativas oficiales —usadas por autoridades públicas— traían instalados rastreadores publicitarios de Google.
Pregúntale a la escuela — tres preguntas, sin abogado:
- Qué apps usa tu hijo en clase, cuáles son obligatorias y cuáles solo “recomendadas”.
- Si tienen la política de privacidad de cada una disponible para mostrarte. Pedirla es tu derecho, no un favor que te están haciendo.
- Qué pasa si pides que borren los datos que ya no necesitan de tu hijo.
La ley que debería cuidarlo, escrita antes de que existiera TikTok
Aquí sí hay una buena noticia: ya tienes derechos, y no son nuevos. En Latinoamérica, los derechos ARCO (Acceso, Rectificación, Cancelación y Oposición) —también conocidos como habeas data— llevan más de una década vigentes en varios países de la región. El problema no es que falte la ley. Es que esa ley se escribió antes de que existieran plataformas que deciden, con un algoritmo, qué le muestran a un menor.
España, como parte de la Unión Europea, tiene una capa adicional de protección: el Reglamento (UE) 2022/2065 —la Ley de Servicios Digitales— prohíbe en su artículo 28, párrafo 2, que una plataforma le muestre publicidad a un menor basada en el perfil construido con sus propios datos, cuando la plataforma sabe con certeza razonable que se trata de un menor. Es una protección más específica que la que existe en el resto de la región, y vale la pena que la conozcas si tienes familia en España o si te preguntas hacia dónde debería avanzar la ley en tu país.
Cuando sí los castigan, y aun así no cambia nada
Vale la pena mirar los números de las multas más sonadas de los últimos años, porque cuentan una historia incómoda: Google y YouTube pagaron 170 millones de dólares en 2019. Epic Games pagó 275 millones de dólares en 2022, específicamente por violar la privacidad de datos de menores. Disney pagó 10 millones de dólares en 2025. Y la Comisión de Protección de Datos de Irlanda le impuso a TikTok una multa de 345 millones de euros en 2023, también por violaciones a la privacidad de menores.
Cada una de esas multas rompió un récord en su momento. Ninguna cambió, de fondo, cómo operan estas empresas. Eso no significa que ejercer tus derechos no sirva de nada. Significa que la multa por sí sola nunca va a ser suficiente, y que la única persona con incentivo real para actuar en el caso específico de tu hijo eres tú.
Lo nuevo: cómo bajar lo que ya se filtró
Si ya circula una imagen íntima de tu hijo, o tuya de cuando eras menor, sin permiso, existen dos herramientas gratuitas que sí funcionan, y quiero que las guardes ahora mismo:
- Take It Down, de NCMEC (el Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados de Estados Unidos): sirve para fotos o videos de cuando eras menor de 18 años. Genera una huella digital de la imagen directamente desde tu celular, sin necesidad de subir la imagen a ningún servidor, y las plataformas participantes la bloquean automáticamente. Es gratis y está disponible en español.
- StopNCII.org: usa la misma tecnología de huella digital, pero para mayores de 18 años. Ya ha ayudado a bajar más de 200 mil imágenes compartidas sin permiso.
Y hay algo más que puedes pedir hoy mismo, sin pagar nada y sin abogado:
- “Resultados sobre ti”, la herramienta de Google: puedes pedir que quiten de los resultados de búsqueda el domicilio, el teléfono o documentos de tu familia. Es gratuita y se hace desde la app.
- Derechos ARCO / habeas data: puedes escribirle directamente a cualquier empresa que tenga datos de tu hijo y pedir verlos, corregirlos o que los borren. Es un derecho legal, no un favor.
Guía paso a paso: qué hacer esta semana
- Pídele a la escuela la lista completa de apps que usa tu hijo en clase, y cuáles son obligatorias.
- Escribe, aunque sea un correo corto, a una de esas apps o plataformas pidiendo ver qué datos tienen de tu hijo (ejerce tu derecho de acceso).
- Si encuentras una imagen que circula sin permiso, actívala hoy mismo en Take It Down o StopNCII.org, según la edad de la persona en la imagen.
- Revisa “Resultados sobre ti” en Google para ver si el domicilio o el teléfono de tu familia aparecen públicamente.
Esta conversación no la empezamos nosotros. Compartimos la misma preocupación que organizaciones como ParentsTogether llevan años documentando: la infancia no debería ser el producto. Pregúntale a la escuela qué apps usa tu hijo esta semana, sin dejarlo para después, y mándaselo a otro papá o mamá con hijos conectados.
Para profundizar: revisa la guía completa de privacidad digital — qué datos expones sin saberlo y cómo protegerlos.
Fuentes
- FTC — “A Look Behind the Screens”, septiembre de 2024.
- FTC / Departamento de Justicia de EE.UU. vs. Amazon (Alexa), junio de 2023.
- BYU News / Junta Estatal de Educación de Utah, 2026.
- Internet Safety Labs.
- Human Rights Watch.
- Reglamento (UE) 2022/2065, artículo 28.2.
- Comisión de Protección de Datos de Irlanda, 2023.
- NCMEC — Take It Down.
- StopNCII.org.
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