Omegle cerró en 2023, pero el modelo de videochat con desconocidos que lo hizo peligroso sigue vivo en Ome.tv y Monkey
Nunca se fue: el modelo de Omegle sigue activo | Imagen: Papás en Línea

Mientras armaba este artículo, dejé abierta una de estas apps de videochat al azar durante unos minutos, solo para ver el contador de usuarios conectados. Marcaba 379,079 personas, en vivo, en una sola aplicación, el 6 de septiembre de 2026. Nadie ahí había verificado tener la edad que dice tener. Esa cifra, por sí sola, explica por qué este tema no se cerró cuando cerró Omegle.

Omegle, la plataforma que popularizó la idea de conectar a un desconocido por video con un clic, cerró operaciones en 2023. Pero el modelo que la hacía peligrosa —tu hijo, una cámara encendida, y un extraño al azar del otro lado— no se fue a ningún lado. Se mudó de nombre. Hoy vive en Ome.tv, Monkey y varios clones que hacen exactamente lo mismo.

Un aviso antes de seguir: Existe una investigación real y documentada sobre lo que ocurre dentro de estas apps, y voy a citarla. Lo que no vas a encontrar en este artículo son los detalles de esa investigación. Hay contenido ahí que es abuso infantil documentado, y no lo voy a convertir en texto para ningún propósito, ni siquiera educativo. Vas a leer las cifras agregadas, que son suficientes para que entiendas el tamaño del problema.

El modelo no murió con Omegle

Omegle no inventó el problema. Lo popularizó. Cuando cerró, sus usuarios no desaparecieron: se movieron en masa a Ome.tv, Monkey y clones similares, que ofrecen la misma mecánica básica —conexión de video instantánea con un desconocido, cambio de persona con un toque— sin los años de escrutinio público que ya tenía Omegle encima.

Lo que documentó una investigación real

En agosto de 2022, un reportero de CBC News pasó una hora en Omegle identificándose abiertamente como periodista. No tuvo que buscar el problema. El problema lo encontró a él, casi de inmediato. Esa no fue una anécdota aislada: el Centro Canadiense para la Protección de la Infancia documentó 170 videos de Omegle, con menores de entre 6 y 15 años, circulando después en foros de la dark web.

Esto no se quedó en el pasado ni en una sola plataforma. En octubre de 2025, el regulador australiano de seguridad en línea (eSafety Commissioner) logró sacar a Ome.tv de las tiendas de aplicaciones de Apple y Google en ese país, después de documentar que la app se estaba usando activamente para el grooming de menores —el proceso mediante el cual un adulto construye una conexión emocional con un niño o adolescente para abusar de él después—. Y esto no era una app oscura de la que nadie había oído hablar: estaba entre las más populares de su categoría antes de esa acción.

Monkey, mientras tanto, sigue activa. A inicios de septiembre de 2026 llevaba más de 10 millones de descargas y seguía actualizándose. Auditorías de seguridad de Bitdefender y de la organización Protect Young Eyes siguen documentando lo mismo, una y otra vez: contenido sexual explícito que aparece en cuestión de minutos, a pesar de la supuesta moderación automática por inteligencia artificial.

Por qué siguen fallando: tres grietas que se repiten

Estas apps no fallan por accidente. Fallan en los mismos tres puntos, una y otra vez, sin importar cuál sea el nombre de moda este año:

Conocer estas tres grietas te sirve para algo muy concreto: explicarle a tu hijo por qué “solo mayores de 18” no significa nada ahí adentro, sin que suene a que estás inventando una regla arbitraria.

Señales que no hay que ignorar

No necesitas espiar el teléfono de tu hijo para notar cuando algo cambia. Un estudio de Thorn de 2022 encontró que 2 de cada 3 menores que tuvieron contacto en línea con un adulto reportan que en algún momento les pidieron cambiar de plataforma o de app. Ese patrón —moverse de una app “vigilada” a una que no lo está— es una de las señales más consistentes que existen. Otras que suelen aparecer juntas:

Guía paso a paso: qué hacer hoy

  1. Revisa qué apps de videochat al azar tiene instaladas tu hijo ahora mismo: Ome.tv, Monkey, Chatroulette y similares. No asumas que porque nunca has oído hablar de una app en particular, es inofensiva.
  2. Activa el control de edad real del dispositivo, en la configuración del celular o de la tienda de aplicaciones, no dentro de la app misma. El clic de “soy mayor de edad” dentro de la app no verifica absolutamente nada.
  3. Habla con tu hijo sobre el mecanismo, no solo sobre el miedo. Explícale por qué una app que promete moderación 24/7 sigue fallando en la práctica: es un problema de diseño, no un caso aislado de mala suerte.
  4. Si notas alguna de las señales de arriba, pregunta directo y sin acusar: “¿alguien te ha pedido que cambien de app para seguir hablando?” es una pregunta específica que abre la conversación mejor que un “¿estás bien?” genérico.

Ninguna de estas apps te va a avisar

Ninguna te va a mandar una notificación cuando tu hijo la instale. No se va a mencionar sola en la cena. El primer paso, siempre, es que tú sepas que existen y entiendas por qué siguen fallando, aunque el nombre cambie cada par de años.

Revisa el celular de tu hijo esta noche con esas tres preguntas en la cabeza. Y si esto te sirvió, pásaselo a otro papá antes de que su hijo instale la próxima app de moda, porque va a haber una próxima.

Si sospechas que esto ya le está pasando a tu hijo: revisa la guía completa de grooming — señales, qué hacer, y a dónde reportarlo. Y si necesitas un número de ayuda directo, aquí está el directorio de ayuda por país.

Fuentes

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